Historias de la posguerra española a través de Pa Negre

Lo peor de una guerra no es el hambre o la miseria, sino perder los ideales

Sentado en una fría silla de mimbre, con las patas roídas por las ratas, asustado y valiente a la vez, con el rostro hundido y la mirada perdida, en lo alto de una casa oscura y silenciosa. Frente a su hijo en la ficción, Farriol (Roger Casamajor), vestido con unos pantalones desgastados y agujereados, le explica a su hijo Andreu, a sabiendas de que está a punto de ser capturado por la nueva policía del régimen, cuáles son las consecuencias inmediatas de la guerra. Y alude a la pérdida de los ideales; aquello que almacenamos en nuestra mente y en nuestra alma.

Escena de la película Pa negre

Esta es una de las escenas más conmovedoras de Pa Negre, la primera película en lengua catalana nominada a los Oscars. El último film de Agustí Villaronga cuenta las dificultades de una familia republicana al finalizar la Guerra Civil espanyola, durante los difíciles años de la posguerra en la Cataluña rural de los años 40.

La historia comienza cuando Andreu (Francesc Colomer) descubre el cadáver de un vecino del pueblo y su hijo. Las Autoridades culpan a su padre, pero Andreu para ayudarle, intenta averiguar quién es el responsable. Así, empieza a investigar sobre el pasado de su familia, construido a partir de mentiras y secretos que jamás debería haber conocido. Y de esta manera, poco a poco, va creándose una conciencia moral ajena al mundo que le rodea. Para poder sobrevivir, acabará traicionándose a sí mismo y descubriendo el monstruo que habita en él (Trailer de Pa Negre).

Pero Villaronga no se queda ahí. Basada en las novelas de Emili Teixidor – Pa negre y L’assassí d’ocells-, la película cuenta el trasfondo social de una época marcada por la violencia, el abuso desmedido y la pobreza extrema.

Y es Núria (Marina Comas), una niña que perdió una mano a causa de una mina, y también un padre, aunque de otra forma más dura – se suicidó por miedo a ser capturado- solitaria, extraña y madura para su corta edad, la que de alguna manera ayuda a Andreu a descubrir la verdad, pese a su obsesión por él. Una relación basada en la necesidad y la soledad de la infancia.

Protagonistas de la película

También el resto de personajes muestran la sociedad de la España de posguerra, como si de una fotografía en blanco y negro se tratase: mujeres atrapadas en una fábrica de telas día tras día; mujeres tras las rejas de la cárcel para visitar a sus familiares, abandonadas a su suerte; viudas que lloran la pérdida injustificada de sus maridos; madres que sólo tienen pan negro para darles a sus hijos.

Después de ver la película, que te emociona hasta el punto de erizarte la piel y arrancarte unas lágrimas, me pregunto si el personaje no tendrá razón. Porque la guerra destruyó este país, independientemente de quién fue el vencedor. Y es que la guerra también nos arrebató nuestros propios ideales, nuestras más profundas creencias. Quizá por eso ahora no tengamos claro ni quien somos en realidad.

Cartel de la película de Agustí Villaronga

Elisa Pont

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